Tomás Bongiorno: El nombre propio del Seven

Con ropa azul y un puma dorado en el pecho. Así se pasea Bongiorno por el Seven de la República, un torneo que conoció con otro uniforme, pero que hoy lo tiene en un rol distinto: el de observador. Tomás Bongiorno tiene ante sus ojos un predio enorme repleto de las mejores jugadoras de Argentina, juveniles y mayores. Desde hace un mes, él es su potencial recluta. Así que la presencia del entrenador del seleccionado femenino de seven llama la atención de todo el entorno del rugby femenino, que lo saludan, le piden fotos, o incluso le sacan charla.

 

Para Bongiorno el foco está en un proyecto a largo plazo. Se lo ve contento con lo que vio a nivel juveniles. En ellas notó mucho potencial en el juego. Mucho potencial físico que, según dice, era algo a mejorar. “Vi una velocidad impresionante, destrezas y físico, tamaños”. 

 

¿Qué tal el Valentín Martinez? 

 

Impresionante. Yo iba a conocer a las chicas, a ver con qué me encontraba. Y me encontré con mucho por hacer en lo deportivo, pero ellas se encargaron de todo lo que había que hacer en la cancha. Me llevo una buena, re buena, sensación. Se superó el objetivo que era ganarle a Colombia, estar peleando la medalla de oro, y estuvimos ahí…

Dejó de jugar a los 31, estaba en plantel superior. Fue por una lesión en el hombro que no lo dejaba tranquilo. Ahora juega sólo las tocatas los jueves en el club. Va a jugar desde que es chico, es una tradición de Athletic.

 

¿Cómo es preparar un equipo una semana antes?

 

Si, agarré una semana antes. Pero el equipo ya estaba preparado. Mi estructura en la cual yo me baso, que es la del masculino, con Gomez Cora y Leo ¿Grabano?, en ese proceso en el que no había nadie, ellos armaron un equipo. Y yo llegué una semana previo al viaje y ahí pudimos afinar un poquito juego, había preparado video de lo que queríamos hacer. En las urgencias de lo que por ahí es este deporte, salió bien.

 

¿Te sorprendiste en algo con el femenino?

 

¿Si me sorprendí? Muchísimo. Con la entrega, el sacrificio, las ganas. La realidad es que en tan poco tiempo en el que estoy, estoy súper comprometido con la causa. Me interesa y estoy muy contento con lo que me encontré. Estoy con muchas ganas de poder aportarle un poco al sistema en general para que crezcamos. 

 

¿Se va a notar la diferencia con las juveniles que ya practican rugby desde más chicas?

 

Se va a notar la diferencia cuando lleguen a los 18, para mayores. Cuando una chica empezó jugando de joven o de niña, cuando llega a mayores se reduce el riesgo de lesiones, tienen mayores virtudes, destrezas, hacen diferencia.

 

Tomás jugó al rugby hasta los 31 años. Una lesión en el hombro lo perseguía hacía ya tiempo, y se vio obligado a continuar su relación con el rugby desde afuera de las canchas. Ahí se dio su primer, y muy breve paso como entrenador de XV, colaborando con el cuerpo técnico que le pidió una mano cuando dejó la actividad. Al poco tiempo, Guille Taleb le ofreció entrenar el equipo de seven de Athletic, allá por el año 2012.

 

¿Y qué tiene que tener de distinto un entrenador de seven a un entrenador de 15?

 

Una lectura de la cuestión aeróbica, conocer a los jugadores o jugadoras. Porque es tan intenso el juego, tan urgente, que no hay mucho tiempo para realizar cambios y para oxigenar las piernas dentro de la cancha. A lo mejor eso hay que tenerlo bastante medido. En el caso de las chicas, yo me fijo mucho en el tema de tratar de mantener un orden, tanto en lo defensivo como en lo ofensivo, porque en eso estamos trabajando. En eso estamos tratando de crecer.

 

Conocés a los jugadores de Córdoba, y al staff (masculino) ¿Pensás que Córdoba puede repetir el título del año pasado? 

 

Conozco el staff, conozco el proceso, cómo se hizo, y conozco cuál es el obejtivo, que es volver a salir campeón en el Seven de la República. Son otros jugadores, pero el cuerpo técnico que está, está capacitado. No me caben dudas que lo que se había planteado en un principio, cuando yo era parte todavía, es ganar el seven.

 

¿Volverías a entrenar 15 o tu mundo es el seven?

 

Nono. No creo volver al 15. Me gusta mucho el seven, me siento cómodo, cómodo en el buen sentido, digamos, de trabajar en el seven. Entonces es como que difícilmente vuelva a entrenar 15. Salvo que, no quiero escupir para arriba, cuando yo sea más grande yo tenga hijos jugando o lo que fuere y me lo piden, o si me llegara a necesitar algún día el club, ahí sí lo haría. 

05/12/19
Unión Cordobesa de Rugby

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